Un caso emblemático en una guerra marcada por víctimas civiles
De acuerdo con la información difundida, Hind Rajab sobrevivió inicialmente al ataque en la Ciudad de Gaza, pero su cuerpo fue recuperado días después junto al de varios de sus parientes. Tras el impacto contra el vehículo, la niña logró mantener una larga llamada con la Sociedad de la Media Luna Roja Palestina, en la que describía la situación mientras permanecía atrapada entre los cuerpos de su familia. Una ambulancia enviada para rescatarla, en una operación coordinada con el Ejército de Israel, fue alcanzada por fuego de artillería y dos paramédicos murieron en el lugar, según la propia organización de socorro.
De la negación a la apertura de una investigación penal
Las Fuerzas de Defensa de Israel comunicaron que, tras una revisión interna, se abrirá una investigación penal sobre el ataque al vehículo y sobre la fallida misión de rescate. El caso será examinado por la División de Investigación Criminal de la Policía Militar, después de que las Fuerzas de Defensa de Israel admitieran presuntos fallos en la coordinación con la Sociedad de la Media Luna Roja Palestina. Inicialmente, las Fuerzas de Defensa de Israel habían afirmado que no tenían tropas en la zona en el momento de la muerte de Hind Rajab, pero más tarde reconocieron que habían llevado a cabo incursiones contra objetivos identificados como terroristas en barrios de la Ciudad de Gaza, incluido Tel al Hawa, donde se encontraba la menor y su familia.
Condena internacional y presión sobre la rendición de cuentas
La muerte de Hind Rajab provocó una condena internacional amplia tras la difusión de la grabación de su llamada con los paramédicos, convertida en símbolo del sufrimiento de los menores en Gaza. Su historia dio origen a la película nominada al Oscar The Voice of Hind Rajab, y fue citada por la ONU en una comisión de investigación que acusó a Israel de crímenes de guerra, acusación que Israel rechaza. El Ministerio de Salud de Gaza y Unicef sostienen que la ofensiva iniciada en octubre de 2023 ha causado decenas de miles de muertes civiles, mientras organizaciones humanitarias documentan ataques contra personal sanitario, infraestructuras médicas y trabajadores de ayuda internacional.
Otros casos bajo revisión y los límites de las pesquisas internas
Además del expediente por la muerte de Hind Rajab y su familia, las Fuerzas de Defensa de Israel anunciaron que investigarán el fallecimiento de 15 palestinos el año pasado cerca de Rafah, en el sur de Gaza, entre ellos personal sanitario y un trabajador de la ONU. En contraste, las Fuerzas de Defensa de Israel sostuvieron que no encontraron motivos para abrir investigaciones penales en tres incidentes de alto perfil: el ataque que mató a siete empleados de World Central Kitchen en Deir al Balah hace dos años y dos ataques separados en los que murieron en total cuatro empleados de Médicos Sin Fronteras. Esa selectividad en la apertura de causas alimenta dudas entre expertos en derecho internacional y grupos de derechos humanos sobre el alcance real de la rendición de cuentas dentro de la estructura castrense israelí.
La Corte Penal Internacional y el futuro de la responsabilidad internacional
Las Fuerzas de Defensa de Israel se encuentran bajo una presión creciente para demostrar que sus mecanismos de supervisión y sanción son efectivos, ante la posibilidad de acciones legales por parte de la Corte Penal Internacional y el escrutinio de la ONU. Al iniciar una investigación penal sobre el caso de Hind Rajab, el Ejército de Israel intenta mostrar que existen procesos internos para revisar posibles violaciones del derecho internacional humanitario y que no hay impunidad sistemática. Sin embargo, organizaciones humanitarias recuerdan que el volumen de víctimas civiles —incluidos miles de niños—, así como los ataques documentados contra personal sanitario y trabajadores humanitarios, hará que cada nuevo hallazgo, como el de la niña de 5 años en la Ciudad de Gaza, sea un elemento central en cualquier evaluación futura sobre responsabilidad penal internacional y reparación para las víctimas.