El trágico incidente ocurrió el pasado 20 de agosto en el sector conocido como Anexo a Villa Santiago, en Jinotepe.
Herrera Moncada, un ciudadano originario de Estelí que había residido en Jinotepe durante las últimas dos décadas, fue ultimado con una certera estocada en el cuello que cortó su yugular, provocando su muerte inmediata.
Según los informes, el móvil del crimen se relaciona con problemas maritales entre la pareja, que había procreado dos hijos, de 4 y 18 años.
Durante la audiencia inicial, la fiscalía presentó la oferta de pruebas, mientras que la defensa de Cantillano Amador solicitó un examen médico para una valoración psiquiátrica de su cliente. La defensa alega que la acusada actuó en defensa propia, impulsada por el miedo que le provocaba el maltrato que sufría por parte de su esposo.
La próxima audiencia en este caso ha sido programada para el 24 de octubre, cuando se espera que se presenten más pruebas y se avance en el proceso judicial.
La población sigue de cerca el desarrollo del juicio, que ha sacudido a la comunidad debido a la naturaleza del crimen y las circunstancias que lo rodean.
