Un expediente voluminoso y una cronología de dos intentos
De acuerdo con la investigación policial y medios locales, el extenso escrito reúne pruebas técnicas, mensajes, fotografías, registros telefónicos y declaraciones de testigos que buscan sostener la acusación contra los tres implicados. Las autoridades reconstruyen una cronología que sitúa la muerte de Agarwal el 18 de junio, tras ser presuntamente empujado desde una zona elevada del fuerte de Lohagad. La Policía de la India sostiene que la pareja habría visitado el lugar días antes, el 14 de junio, cuando se habría producido un primer intento de asesinato: en esa ocasión, siempre según la investigación, Goyal habría intentado empujar a su prometido, pero este logró salvarse al aferrarse a unos arbustos, evitando la caída por el barranco.
Búsquedas en la red y un regreso fatal al fuerte de Lohagad
Los investigadores señalan como elemento relevante que Siya Goyal habría realizado búsquedas en Internet sobre un incidente mortal ocurrido el año anterior en el mismo fuerte de Lohagad, en el que murió una mujer. Para la Policía de la India, esta actividad en la red refuerza la tesis de una planificación previa del supuesto crimen. El caso, según las pesquisas difundidas por medios locales, habría comenzado a gestarse en febrero, cuando Goyal y Chetan Choudhary, descrito como su amante, habrían empezado a discutir cómo aprovechar la orografía del lugar para provocar la muerte de Agarwal sin despertar sospechas iniciales. Días después del primer intento fallido, la joven habría convencido de nuevo a su prometido para regresar al fuerte, momento en el que, con la presunta colaboración directa de Choudhary, el hombre habría sido finalmente empujado al barranco.
El papel de un supuesto asesor y la presunción de inocencia
El tercer señalado en el escrito, Ritesh Hange, no habría estado presente en la escena, pero, según la investigación de la Policía de la India, habría actuado como asesor del plan. Las autoridades lo describen como partícipe en conversaciones sobre la manera de ejecutar el supuesto crimen y sobre posibles vías para evitar posteriormente la atención policial. Pese al volumen del expediente y al detalle de las pruebas recogidas, los tres señalados se mantienen jurídicamente como presuntos implicados: hasta que no exista una sentencia firme de un Tribunal, rige para ellos la presunción de inocencia. El escrito de acusación marca ahora el inicio de una fase judicial en la que la defensa podrá contradecir las pruebas, mientras el caso se perfila como un proceso seguido de cerca por la opinión pública en Maharashtra y en el resto de la India, a la espera de que el Tribunal determine responsabilidades y eventuales condenas.