Según un portavoz de Sanidad, la menor sufre un «fuerte estrés», por lo que es atendida en neurología.
La madre de la niña, de 23 años, fue la que descubrió a su hija en casa con la abuela fallecida a su regreso de Turquía, explicaron en la Fiscalía de la región.
La mujer residía en Turquía por motivos de trabajo, pero se comunicaba regularmente con su familia en Uliánovsk.
Al llamar varias veces a casa y no obtener respuesta, la hija de la fallecida decidió la semana pasada regresar a Rusia con urgencia.
Las autoridades precisaron que la tragedia ocurrió en una familia monoparental en la que del cuidado de la menor, en ausencia de la progenitora, se encargaba la madre de esta, de 53 años.
EFE