El reciente descubrimiento reciente de cientos de cuerpos de civiles con las manos atadas a la espalda y heridas de bala en la cabeza en las calles de la localidad de Bucha, al noroeste de Kiev, llevó a Ucrania acusar al ejército ruso de haber cometido “crímenes de guerra” y a aliados como Alemania a presentar pruebas de la barbarie.
“Como historiador, pensé que incluso durante la guerra se siguen algunas reglas. Pero lo que vi el 1 de abril me impactó”, dijo en entrevista con el servicio ruso de la Voz de América el alcalde de Bucha, Anatoliy Fedoruk, quien además afirmó que aún se sorprende al ver los cuerpos abandonados y la destrucción en su ciudad.
De acuerdo con Fedoruk todos los días siguen encontrando víctimas civiles, lo que hace impredecible decir con certeza cuánto tiempo llevará dar con todas, hasta la fecha descubierto más de 320 muertos e identificado a 123.
“Todos los días seguimos encontrando más y más cuerpos en diferentes partes de la ciudad: en huertas, en parques y en parques infantiles. Esto, además de lo que ya han escrito los medios de comunicación”, narró.
Bucha, una ciudad que poseía alrededor de 37.000 habitantes fue ocupada por el ejército ruso el tercer día de la guerra, el 27 de febrero, y permaneció bajo su control durante un mes.