El hallazgo ocurrió en un pozo cercano al área de trabajo, donde su cuerpo fue encontrado sumergido y con aceitunas esparcidas alrededor. Las circunstancias del hecho aún no han sido esclarecidas por las autoridades españolas, que mantienen abierta la investigación.
Trujillo había migrado hace unos tres años en busca de mejores oportunidades y residía en San Juan de Aznalfarache, Sevilla, junto a su pareja y un grupo de amigos nicaragüenses.
Su muerte ha causado consternación entre la comunidad migrante, que lamenta la repentina pérdida de un joven que, como muchos, salió de Nicaragua en busca de un futuro mejor.
