Espinoza Montalbán había perdido contacto con sus seres queridos desde principios de octubre. Días antes del hallazgo, su madre, Marcia Anabel Montalván Lanzas, recibió una llamada de una mujer que se identificó como la novia de su hijo. La mujer aseguró que Jhon Anthony había fallecido y exigió 10,000 pesos mexicanos para evitar que su cuerpo fuera sepultado en una fosa común. Ante la falta de evidencia y dudas sobre la identidad de la mujer, la familia temió que se tratara de una extorsión.
"Yo quiero saber si es verdad la noticia que me dieron o si es negativa. Pedirle a las autoridades correspondientes que me ayuden a confirmar porque vivimos en la angustia", había declarado la madre semanas antes, mientras solicitaba apoyo a la Fiscalía General del Estado de Oaxaca y a la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca para localizar a su hijo.
Tras el hallazgo, las primeras investigaciones revelaron que el joven había sido detenido en un operativo de control. La confirmación de su identidad fue posible gracias a los tatuajes en su cuerpo.
El caso pone de manifiesto los riesgos y la vulnerabilidad que enfrentan los migrantes durante su tránsito por México. La familia de Jhon Anthony ahora clama por justicia y apoyo para repatriar sus restos a Nicaragua, mientras las autoridades continúan investigando las circunstancias que rodearon su muerte.
