Todo apunta a que se trata de un golpe de Estado, sin embargo, no ha sido confirmado. No obstante, medios de comunicación nacionales e internacionales, han reportado que en Bamako, la mayoría de las oficinas, bancos, entre otros negocios, habían cerrado.
La Vanguardia, en su artículo, menciona que importantes figuras políticas han sido detenidas, entre ellos el titular de Asuntos Exteriores, Tiebilé Dramé, y el de Finanzas, Abdoulaye Daffé, aunque hay fuentes militares que dicen que fueron arrestados “para garantizar su seguridad”.
Estados Unidos no tiene interés en ese país
Otras fuentes indicaban que los vehículos militares que circulaban por las principales arterias de Bamako eran recibidos con aplausos espontáneos de la población.
La vanguardia explica que "Estos movimientos se producen tras varias semanas de gran inestabilidad en el país, con manifestaciones multitudinarias y disturbios en las calles protagonizados por multitudes que exigen la renuncia del presidente Ibrahim Boubacar Keita (IBK), en el cargo desde 2013.
La Comunidad Económica de Estados de África del Oeste (CEDEAO) llegó a mediar en esta crisis y convocó una cumbre “ad hoc” el 27 de julio para proponer una solución, pero sus recomendaciones, al no incluir la salida de IBK, no contentaron a los opositores y no permitieron reducir la inestabilidad".
El gobierno de Estados Unidos se pronunció al respecto refiriendo que la administración de Donald Trump no tiene nada que ver con lo sucedido, pues no tiene ningún interés en que haya un cambio en la nación africana.
Se espera que en las próximas horas el panorama de la nación africana esté más claro, para sus ciudadano y para el mundo.