Descenso brusco y agresión dentro de la cabina
De acuerdo con testimonios recogidos por el medio israelí The Times of Israel, la situación se desató cuando un integrante de la propia tripulación habría apuñalado al piloto del vuelo FZ1073 durante la fase de crucero. Los pasajeros relataron que el avión llegó a descender de forma abrupta alrededor de 15.000 pies, lo que provocó escenas de pánico a bordo, antes de que otros miembros de la tripulación y varios viajeros intervinieran físicamente para reducir al presunto agresor dentro de la aeronave.
Pasajeros ilesos pero piloto gravemente herido
La aerolínea Flydubai confirmó que todos los pasajeros se encuentran a salvo tras el aterrizaje de emergencia en Tabuk y que está colaborando con las autoridades en la investigación, aunque aún no ha detallado públicamente las causas del suceso. Según los videos grabados por los propios viajeros y difundidos en redes sociales, el interior del avión presentaba manchas de sangre y se observaba al supuesto atacante inmovilizado, mientras el piloto del vuelo FZ1073 resultó con heridas graves y tuvo que ser evacuado para recibir atención médica inmediata al llegar a tierra.
Códigos 7700 y 7500 bajo escrutinio internacional
Los datos de seguimiento de radar indicaron que la aeronave transmitió el código 7700, que señala una emergencia general, y que también se registró una breve emisión del código 7500, reservado para alertar sobre una interferencia ilícita o un posible intento de secuestro. Inicialmente, esta señalización hizo que en Israel se interpretara la situación como un potencial secuestro, pero fuentes de seguridad israelíes matizaron después que no hubo una toma de control hostil del avión por parte de un grupo organizado, sino un incidente concentrado en la cabina de mando que todavía se analiza.
Relatos de pánico y alivio entre familiares
Entre los testimonios destaca el de Yasmin Abukasis, madre de una pasajera del vuelo, quien describió que su hija y otros viajeros estaban convencidos de que no sobrevivirían tras el brusco descenso y al ver sangre alrededor de la zona cercana a la cabina. La mujer confirmó posteriormente que su hija logró llegar con vida a Arabia Saudita, lo que pone de relieve el contraste entre el miedo vivido durante el episodio y el alivio posterior, al tiempo que subraya la relevancia de la reacción coordinada de pasajeros y tripulación para neutralizar al presunto atacante.
Investigación abierta en Arabia Saudita y ámbito aeronáutico
Las autoridades aeroportuarias de Arabia Saudita y diversas agencias internacionales de aviación mantienen abiertas las pesquisas para determinar las motivaciones de la agresión contra el piloto y evaluar si la activación del código 7500 responde a un verdadero intento de secuestro o a un uso preventivo ante la violencia en cabina. La información disponible hasta ahora no permite establecer el trasfondo del presunto agresor ni su historial dentro de la tripulación del vuelo FZ1073, pero la gravedad del incidente apunta a una revisión de los protocolos de seguridad interna y de gestión de crisis a bordo en rutas comerciales sensibles como la que conecta Dubái con Tel Aviv.