Eduardo había emigrado a los Estados Unidos hace dos años en busca de mejores oportunidades, como muchos otros compatriotas que dejan su tierra natal en busca de un futuro mejor. Sin embargo, su vida cambió drásticamente cuando recibió el diagnóstico de cáncer, iniciando así un proceso de tratamiento que incluyó quimioterapias y otras intervenciones médicas.
Familiares y amigos tanto en Nicaragua como en Estados Unidos están devastados por la noticia. Eduardo será recordado como una persona luchadora y siempre optimista, a pesar de las adversidades que enfrentaba. Su partida deja un gran vacío entre quienes lo conocieron y lo apoyaron durante su enfermedad.
Su familia en Villa El Carmen ha solicitado apoyo para poder repatriar su cuerpo a Nicaragua, donde recibiría el último adiós en su tierra natal.
