Sánchez culpa a una red ultraderechista y libra de responsabilidad a Marruecos
En una entrevista en la emisora Cadena SER, Pedro Sánchez aseguró que el Ejecutivo continúa con devoluciones de migrantes y que aún quedarían en Ceuta unas 5 000 personas, entre ellas 1 200 menores no acompañados. Al explicar el origen de la crisis, descartó que Rabat estuviera detrás de la entrada masiva y destacó la “colaboración” de las autoridades marroquíes. El presidente afirmó no disponer de “ninguna información” por parte del Centro Nacional de Inteligencia ni de la Policía Nacional que sembrara dudas sobre la participación del régimen marroquí. En cambio, habló de una “internacional ultraderechista” y citó “redes sociales rusas, también israelíes” y comentarios de think tanks y dirigentes de esa órbita, a los que atribuyó el uso de la migración como “ataque” contra España y Europa. Pese a subrayar que se “sigue investigando” el origen de la crisis, el presidente defendió que ni el Centro Nacional de Inteligencia ni las fuerzas de seguridad anticiparon la magnitud de lo ocurrido el 30 y 31 de julio.
Choque con Israel y creciente presión interna antes del Congreso
Las alusiones de Pedro Sánchez a supuestas “redes sociales israelíes” tuvieron una respuesta inmediata desde Israel. El canciller israelí Gideon Saar calificó en la red X las palabras del presidente español de “mentira descarada” y lo acusó de volver a “mentir” al responsabilizar a Israel de difundir desinformación sobre Ceuta. A juicio de Gideon Saar, “continuar propagando mentiras difamatorias no servirá para desviar la atención del vergonzoso fracaso de Sánchez a la hora de manejar los asuntos de su país”. El enfrentamiento verbal añade una dimensión diplomática a una crisis ya desgastante para el Gobierno de España, que encara críticas del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Ceuta, de los partidos de oposición e incluso de algunos socios de la coalición de Gobierno, que consideran la respuesta “lenta e insuficiente”. La sensación de abandono se ha extendido entre parte de la población ceutí, mientras la Federación Española de Municipios y Provincias convocó para este miércoles 2 de septiembre manifestaciones frente a ayuntamientos de todo el país, en la antesala de la comparecencia de Sánchez en el Congreso de los Diputados para dar explicaciones sobre la gestión de la crisis.
Gestión cuestionada y falta de autocrítica en plena crisis de confianza
La intervención de Pedro Sánchez en Cadena SER llega tras un mes de tensión política, con un relato gubernamental centrado en resaltar las devoluciones y la cooperación con Marruecos, pero con escasa autocrítica sobre los fallos de previsión y respuesta. El propio presidente admitió que los informes de situación enviados por el Centro Nacional de Inteligencia y la Policía Nacional no recogieron la gravedad ni la escala de lo que sucedería en Ceuta, un reconocimiento que plantea dudas sobre la capacidad de anticipación del Gobierno de España. Al mismo tiempo, su insistencia en responsabilizar a una “internacional ultraderechista” sin ofrecer más detalles públicos ni pruebas concretas sitúa la discusión en terreno político e ideológico, mientras la ciudadanía ceutí demanda soluciones prácticas sobre acogida, retornos y seguridad. Con las protestas convocadas por la Federación Española de Municipios y Provincias y la inminente sesión en el Congreso de los Diputados, el próximo paso será clave para aclarar qué falló en la respuesta institucional y si el Ejecutivo será capaz de recuperar credibilidad en la gestión de las fronteras y en su relación con socios internacionales como Israel.