Miércoles 4 Noviembre 2026
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Estados Unidos: Donalds y Jolly se disputarán la gobernación de Florida tras unas primarias marcadas por el dominio republicano

Con el 48% de los votos republicanos para Byron Donalds y el 61% de los sufragios demócratas para David Jolly, Florida definió este martes a los dos aspirantes que se enfrentarán el 3 de noviembre de 2026 para suceder a Ron DeSantis en la gobernación, según los resultados preliminares reportados en el Estado de Florida.

Byron Donalds y David Jolly, rivales en la carrera por la gobernación de Florida tras ganar sus primarias
Byron Donalds, excongresista republicano de Naples respaldado por Donald Trump, y David Jolly, excongresista del área de Tampa Bay ahora alineado con el Partido Demócrata, se medirán en noviembre por la gobernación de Florida tras imponerse en sus respectivas primarias. (Foto: Tom Williams / Getty Images y John Raoux / AP)
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El peso de Donald Trump y el relevo del desantisismo

La victoria de Byron Donalds, de 49 años y excongresista por Naples, consagra el respaldo de Donald Trump como un factor decisivo en el Partido Republicano en Florida. El expresidente le dio su apoyo público en febrero del año anterior, incluso antes de que oficializara su candidatura, y el martes Donalds se impuso ampliamente a otros diez rivales internos. Jay Collins, vicegobernador y aspirante a continuar el legado de Ron DeSantis, quedó relegado a un segundo puesto con el 25% de los votos republicanos, un dato que subraya el desgaste del desantisismo frente al trumpismo entre las bases del partido. En su mensaje en la red X, Donalds llamó a cerrar filas al señalar que “es el momento de que el Partido Republicano se una” y defendió que trabajando juntos se puede “hacer que Florida sea más asequible”, al tiempo que atacó a su rival al afirmar que “Florida no puede permitirse al liberal David Jolly”.

Un demócrata exrepublicano ante un Estado virado a la derecha

En el otro lado del espectro, David Jolly, de 53 años y excongresista del área de Tampa Bay, consolidó su giro político. Tras abandonar el Partido Republicano en 2018 y afiliarse al Partido Demócrata el año pasado, obtuvo la nominación con una ventaja de 45 puntos sobre su principal adversaria interna, lo que indica que el electorado demócrata se alineó detrás de un perfil moderado para intentar recuperar la gobernación por primera vez en más de 30 años. El reto es mayúsculo: Florida dejó atrás su condición de Estado bisagra y se ha desplazado hacia la derecha, impulsado en parte por el viraje del voto hispano hacia el Partido Republicano, incluso en antiguos bastiones demócratas como el condado de Miami-Dade. Aun así, Jolly intenta proyectarse como un candidato capaz de atraer a independientes y a republicanos moderados descontentos con Trump, en contraste con la línea más ideológica que triunfa en otros Estados donde el Partido Demócrata apuesta por figuras más cercanas a la izquierda.

Un Gobierno estatal blindado por las supermayorías republicanas

La contienda por la gobernación se librará en un terreno institucional dominado por el Partido Republicano. En la Legislatura estatal de Florida, los conservadores controlan 27 de los 40 escaños del Senado de Florida y 83 de los 120 asientos de la Cámara de Representantes de Florida, lo que les otorga una supermayoría que permite aprobar leyes con una oposición demócrata limitada. Esa correlación de fuerzas explica que, aun con una participación significativa, el voto de la minoría progresista se traduzca en escaso poder real de bloqueo. Según la División de Elecciones de Florida, cerca de 2 millones de personas votaron antes de la apertura de urnas el martes, de las cuales 1,15 millones lo hicieron por correo —entre ellas el propio Donald Trump, que pese a criticar esa modalidad envió su papeleta desde el condado de Palm Beach— y 818 000 optaron por el voto anticipado en persona, en su mayoría republicanos. Más de 1,3 millones añadieron su voto en la jornada principal, con más del 96% de los precintos reportados.

Carreras clave al Gabinete y escaños decididos en agosto

El mismo día en que se definían los aspirantes a la gobernación, Florida también escogió a los candidatos para otros cargos estratégicos del Gobierno de Florida. La exsenadora estatal Annette Taddeo ganó la nominación demócrata para directora de Finanzas (CFO, en inglés) y se medirá en noviembre al republicano Blaise Ingoglia, actual titular. Taddeo ha centrado su campaña en la fiscalización del gasto público y acusa a Ingoglia de mirar hacia otro lado ante el uso de fondos estatales para el centro de detención de migrantes Alligator Alcatraz en los Everglades, que, según ella, llegó a costar casi un millón de dólares diarios y se gestionó mediante contratos sin licitación. Para comisionado de Agricultura, el republicano Wilton Simpson revalidó el apoyo interno de su partido y competirá con el demócrata Joey Mendoza Atkins, mientras que la contienda para fiscal general ya estaba definida: el republicano James Uthmeier y el demócrata José Javier Rodríguez avanzaron sin oposición interna y se enfrentarán directamente en noviembre.

Primarias cerradas, victorias automáticas y cambio de color en distritos clave

Las reglas electorales también influyeron en el mapa resultante. Las primarias en Florida son cerradas, de manera que solo las personas registradas en un partido pueden elegir a su candidato, aunque en las denominadas primarias universales —cuando no hay rival del otro partido— cualquier elector puede participar. Ese mecanismo hizo que varios escaños quedaran prácticamente decididos en agosto. En el Distrito 16 del Senado de Florida, la demócrata Fentrice Driskell derrotó a Michele Rayner con más del 59% de los votos y será la próxima senadora al no existir candidato de otra formación. En la Cámara de Representantes de Florida, el Distrito 47 cambió de rojo a azul sin esperar a noviembre: la republicana Paula Stark, que ocupaba el escaño, quedó fuera de la papeleta por no cumplir a tiempo los requisitos de inscripción, lo que dejó la disputa exclusivamente entre los demócratas Anthony Nieves y Jorge Figueroa, con victoria final de Anthony Nieves. Estos movimientos anticipados redefinen el equilibrio de poder en Tallahassee y marcan el terreno para una elección de noviembre en la que Donalds y Jolly pondrán a prueba si el giro de Florida hacia el Partido Republicano es irreversible o si aún queda espacio para una remontada demócrata.