El primero de ellos es Eduvan Guillén Vargas, originario de Matagalpa, quien murió este jueves en un hospital de Miami. Guillén había desaparecido el pasado 13 de julio, lo que generó gran preocupación entre sus seres queridos. Finalmente, fue encontrado en estado crítico en un centro médico el 9 de agosto, pero, lamentablemente, no logró sobrevivir. Aún se desconocen los detalles exactos que rodean su fallecimiento.
En otro caso, Marvin Moreno, un jinotegano de la comunidad Palmeras, municipio de Santa María de Pantasma, perdió la vida en un hospital estadounidense tras sufrir un grave accidente laboral. Moreno, conocido por su dedicación al trabajo, ingresó al centro asistencial con lesiones severas que, pese a los esfuerzos médicos, resultaron fatales. Su partida deja a un niño de 4 años en la orfandad, sumiendo a su familia en una profunda tristeza.
Ambos casos resaltan las dificultades y riesgos que enfrentan los migrantes nicaragüenses en el extranjero, y sus muertes han conmovido a las comunidades tanto en Nicaragua como en Estados Unidos.
