El cuerpo fue trasladado a la morgue judicial local, y el conductor del vehículo fue sometido a prueba de alcoholemia, arrojando resultados negativos. La víctima deja a una niña en la orfandad.
El segundo caso corresponde a un ciudadano de apellido Dávila, de 48 años, quien perdió la vida el mismo sábado por la tarde al ser atropellado por un conductor ebrio en el barrio San José, La Garita, Alajuela.
Dávila, quien fue declarado fallecido en el lugar por la Cruz Roja, se desplazaba en bicicleta y, por razones desconocidas, invadió el carril contrario, colisionando frontalmente contra el vehículo.
Ambas tragedias sucedieron en menos de 24 horas, generando consternación y reafirmando la importancia de la prudencia y responsabilidad al conducir.
