Domingo 4 Octubre 2026
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Israel: El caso del doctor Hussam Abu Safiya, 18 meses detenido sin cargos y bajo sospechas de tortura

Más de 18 meses después de su arresto en el norte de Gaza, el doctor palestino Hussam Abu Safiya sigue detenido en Israel sin cargos, mientras su abogado describe palizas brutales en un centro de interrogatorios y organismos de la ONU califican su caso de detención arbitraria. El expediente, bajo la Ley de Combatientes Ilegales, enfrenta ahora al Tribunal Supremo de Israel con denuncias de tortura, muertes bajo custodia y una cadena de presiones internacionales que cuestionan el trato a prisioneros palestinos.

El doctor palestino Hussam Abu Safiya comparece por videoconferencia ante el Tribunal Supremo de Israel.
El doctor palestino Hussam Abu Safiya, exdirector del hospital Kamal Adwan en el norte de Gaza, aparece en una pantalla con camiseta blanca desde prisión durante una audiencia ante el Tribunal Supremo de Israel el 10 de junio de 2026. Su caso, bajo la Ley de Combatientes Ilegales y sin cargos formales desde diciembre de 2024, se ha convertido en símbolo internacional de las denuncias de tortura y detención arbitraria de palestinos bajo custodia israelí.
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Un director de hospital convertido en detenido indefinido

Según Naciones Unidas, Hussam Abu Safiya dirigía el hospital Kamal Adwan, en el norte de Gaza, cuando el área estaba bajo un "asedio casi total" por fuerzas israelíes. En diciembre de 2024, el ejército obligó a pacientes y personal médico a evacuar el centro, alegando que se trataba de un "bastión terrorista de Hamás". En ese contexto, las Fuerzas de Defensa de Israel informaron a la BBC que el médico fue detenido por su presunta implicación en actividades terroristas y por ostentar un cargo en Hamás. Además de ser director del hospital, Abu Safiya tenía rango de coronel en el Departamento de Salud del Ministerio del Interior de Gaza, en una agencia que proporcionaba atención médica a fuerzas de seguridad, policía y sus familias. Personal médico y organizaciones de ayuda internacional que trabajaron con él niegan que hubiera cooperado con Hamás o actuado en nombre del grupo, pero Israel lo mantiene privado de libertad bajo la Ley de Combatientes Ilegales, que permite arrestar a cualquier persona considerada riesgo para la seguridad y retenerla de forma indefinida sin presentar acusaciones formales.

Golpes, martillos y ausencia de atención médica: la denuncia del abogado

La alerta sobre la vida del médico se disparó tras la visita de su abogado, Nasser Odeh, al centro de interrogatorios Rakefet hace una semana. Odeh relató a la BBC que su cliente estaba tan "brutalmente golpeado" que apenas pudo reconocerlo. El letrado sostiene que más de cinco guardias penitenciarios habrían participado en la agresión, usando manos, porras e incluso martillos, especialmente el mismo día de la visita, después de una apelación contra la detención presentada el mes pasado ante el Tribunal Supremo de Jerusalén. Según su relato, Abu Safiya tenía moratones en la cara, alrededor de los ojos, en el cuello y en las orejas, y presentaba dificultad para respirar, en un estado físico, psicológico y mental muy delicado. El médico, siempre según su abogado, denunció no haber recibido ningún tipo de tratamiento médico pese a las lesiones y llegó a decir: "Estoy viviendo un infierno. Lo que sufro cada día es inimaginable. Creo que alguien ha decidido matarme". La frase que da título a la pieza original —"Gracias, Nasser, pero creo que esta será la última vez que nos veremos"— condensa el temor de que la violencia descrita pueda tener consecuencias fatales.

La posición del Estado israelí y las críticas de la ONU

El Servicio Penitenciario de Israel respondió a la BBC rechazando de plano las acusaciones y calificándolas de falsas y carentes de fundamento. Invocando motivos de privacidad y seguridad, no facilitó datos sobre el estatus de la detención, el lugar exacto en el que se encuentra el médico ni su estado clínico actual. La institución aseguró que todos los presos y detenidos están recluidos según la ley y reciben atención médica conforme a las directrices del Ministerio de Salud, y negó categóricamente cualquier abuso, tortura, inanición o denegación de tratamiento médico. Sin embargo, el caso de Abu Safiya se inserta en un cuadro de preocupación ya documentado. En noviembre de 2025, el Comité de Naciones Unidas contra la Tortura expresó su "profunda preocupación" por informes que apuntan a "una política estatal de facto de tortura y malos tratos organizados y generalizados" contra detenidos palestinos en cárceles israelíes. Ese mismo mes, Médicos por los Derechos Humanos Israel informó que al menos 94 prisioneros y detenidos palestinos habían muerto bajo custodia israelí en menos de dos años, una cifra que, cruzada con la detención indefinida sin cargos de Abu Safiya, refuerza el temor de su entorno a un deterioro irreversible.

Presión judicial e internacional por 14 médicos de Gaza

El debate ya no se limita a un solo prisionero. El Tribunal Supremo de Israel ha ordenado al gobierno responder a una petición que reclama la liberación de Hussam Abu Safiya y de otros 13 médicos palestinos de Gaza que también se encuentran detenidos sin cargos en Israel, todos bajo el mismo paraguas legal de la Ley de Combatientes Ilegales. Médicos por los Derechos Humanos Israel presentó en abril una petición ante esa corte exigiendo la puesta en libertad de los 14 profesionales sanitarios. La organización reclamó que Abu Safiya sea trasladado de inmediato, reciba tratamiento médico urgente y sea examinado por un juez, mientras Amnistía Internacional calificó la situación descrita como "verdaderamente espantosa". Este lunes, el Grupo de Trabajo de la ONU sobre la Detención Arbitraria fue más allá: adoptó una opinión en la que concluye que la detención de Abu Safiya por parte de Israel es arbitraria e insta a su liberación inmediata. El panel, compuesto por expertos independientes, subrayó que el caso es uno de varios expedientes similares que ha recibido y que "podrían indicar una práctica generalizada o sistemática de detención arbitraria en el país". La BBC informó que se puso en contacto nuevamente con el Servicio Penitenciario de Israel para conocer su reacción ante estas conclusiones.

Del hospital sitiado a las calles de Tel Aviv

La trayectoria reciente del médico recorre escenarios muy distintos. En el punto de partida, un hospital pediátrico y de adultos en el norte de Gaza, trabajando bajo lo que la ONU describió como un "asedio casi total". Imágenes difundidas en el momento de su detención lo mostraban caminando con bata blanca entre escombros hacia un vehículo blindado de las fuerzas israelíes, antes de ser trasladado a interrogatorio. Poco después, la Organización Mundial de la Salud reclamó el cese de los ataques contra hospitales en la Franja. Hoy, parte de la presión por su liberación se expresa dentro de Israel: en Tel Aviv se han realizado manifestaciones en las que una mujer sostiene un cartel con la foto de Abu Safiya y la exigencia de que sea puesto en libertad. Esa combinación de denuncias de malos tratos, informes de la ONU sobre tortura, al menos 94 muertes de palestinos bajo custodia en menos de dos años y un grupo de 14 médicos retenidos sin cargos sitúa el caso en el centro de la discusión sobre los límites legales y morales de la política de seguridad israelí, mientras el propio abogado del doctor insiste en que "su lugar está en el hospital" y no en una celda.