Las 6,767 urnas electorales ubicadas en el país cerraron a las 18.00 hora local (00.00 GMT) del domingo tras una jornada electoral de 12 horas. De acuerdo a los resultados oficiales, la abstención alcanza el 39.90%.
En las elecciones de este domingo participó la cifra récord de 25 candidatos presidenciales y estuvieron llamadas a votar 3,5 millones de personas para elegir al presidente y los 57 diputados que integran la Asamblea Legislativa para el periodo 2022-2026.
El predicador evangélico Fabricio Alvarado figura en tercer lugar con 15.1%, este figuraba como favorito para pasar a segunda vuelta. Alvarado no ha reconocido su derrota, pues considera que la diferencia es pequeña.
PAC Sin votos
El Partido Acción Ciudadana (PAC), del actual presidente Carlos Alvarado y que ha gobernado Costa Rica durante dos períodos consecutivos. El candidato Welmer Ramos, obtiene apenas 10,036 votos para el 0.66%.
José María Figueres
Con 67 años y una vida entera cerca del poder, José María Figueres accedió el domingo a la segunda ronda electoral en Costa Rica y da un paso en su afán de volver al gobierno que ya dirigió entre 1994 y 1998.
Mostrándose como el más experimentado y preparado de los 25 candidatos presidenciales que compitieron en las elecciones, Figueres intenta recolocar en el poder al centrista Partido Liberación Nacional (PLN), la agrupación más antigua y grande del país, pero la más criticada por señalamientos de corrupción.
Graduado como ingeniero industrial en la Academia Militar West Point, a los 39 años asumió como presidente de Costa Rica como un rostro joven, pero heredero de la obra política de su padre, José Figueres, caudillo en la guerra civil de 1948, tres veces gobernante y firmante de la abolición del Ejército.
Rodrigo Chaves
El economista de 60 años, a quien las encuestas colocaban en la cuarta posición, avanzaba sorpresivamente al balotaje con el 16,67% de las preferencias.
Abanderado del malestar popular con los partidos políticos tradicionales y el funcionamiento del Estado, Chaves lograba su objetivo a pesar de acusaciones de conductas sexuales inapropiadas de colegas suyas mientras fue funcionario del Banco Mundial (BM), al que renunció tras los señalamientos.
Doctor en Economía por la Universidad de Ohio, Estados Unidos, fue ministro de Hacienda durante seis meses en el gobierno del saliente Carlos Alvarado, al que criticó con dureza durante la campaña electoral por “beneficiar a sectores poderosos de la economía”.
