Los ambientalistas indican que este proyecto podría desembocar en un ecocidio que afecte notablemente a las especies nativas. Además, mencionan la amenaza de un etnocidio al pueblo originario yoreme, quienes dependen en gran medida de los recursos naturales del área para su sustento y tradiciones culturales.
Preocupación por la salud
Más allá de la preocupación ambiental, la comunidad local teme que las emisiones y residuos tóxicos de la planta impacten su salud de manera significativa. Estudios preliminares sugieren potenciales riesgos de enfermedades respiratorias y otros problemas de salud sin precedentes en la región, exacerbados por la posible contaminación del aire y el agua.
Las autoridades responsables aún no han emitido un comunicado esclarecedor sobre las preocupaciones planteadas. Mientras tanto, los grupos de activistas continúan con sus esfuerzos por el diálogo y la movilización para detener este proyecto hasta que se realicen evaluaciones exhaustivas de impacto ambiental.