Apoyada por su pareja sentimental, la mujer metió el cadáver del niño a una bolsa negra de basura, para luego irlo a tirar a un paraje entre las comunidades de El Punto Ixtepejil y La Cumbre, en el municipio de Ixtlán de Juárez.
Según investigaciones, algunas vecinas que conocían a Daniel denunciaron que tenían varios días de que no habían visto al menor.
Las autoridades decidieron hacerle una visita a Daniela para averiguar el paradero del infante . Sin embargo, la mujer fue incapaz de justificar su ausencia y terminó por confesar el crimen.
Según lo relatado por la presunta culpable, antes de estrangular a su hijo, inyectó thiner en uno de sus glúteos. A pesar de ello, el menor solo se revolcaba del dolor, la madre optó por picarlo en espalda y brazos. Intentó con otra fórmula: realizó una mezcla de gasolina con veneno para rata, pero tampoco funcionó. Finalmente, decidió que estrangularlo era la última opción.
Investigaciones
Cuando los oficiales le preguntaron el motivo que la llevo cometer tan atroz delito ella les contestó que lo hizo porque su hijo quería más a su abuelita. Tras dar su versión de los hechos, un juez le dictaminó cuarenta años de prisión, además una multa de 78 mil 210 pesos.
Este hecho mantiene consternado a todo el pueblo el pueblo de Oaxaca, pues no se pueden explicar cómo una madre puede llegar a cometer tan terrible delito en contra de su pequeño de tan solo cinco años, además algunos lugareños aducen que puede tener algún problema mental por lo que piden se le haga valoración psiquiátrica, sin embargo, piden que se haga justicia.