Durante el juicio, realizado en el condado de Clark, se presentó un video de seguridad que muestra el momento en que el nicaragüense entra al hotel. Horas después, otra grabación evidenció a las acusadas saliendo de la habitación con las pertenencias de la víctima.
El cuerpo de Altamirano Solano fue encontrado ocho horas después del crimen por el personal de limpieza del hotel. La investigación determinó que la víctima recibió un disparo mortal dentro de la habitación antes de ser despojado de sus objetos personales.
Las autoridades estadounidenses procesaron a las dos mujeres, quienes finalmente fueron declaradas culpables y sentenciadas a una década en prisión.
Familiares del joven nicaragüense han lamentado la pérdida y han solicitado justicia, aunque consideran que la condena es insuficiente para el crimen cometido. Entretanto, las autoridades continúan trabajando en medidas para reforzar la seguridad en hoteles de Las Vegas y prevenir delitos similares en el futuro.
