Presidencia asume control directo de la emergencia
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, declaró que tomó bajo su control inmediato la gestión de la crisis generada por el terremoto y confirmó que viajará a Pereira para revisar de primera mano la situación. En un mensaje difundido en sus redes sociales, el mandatario recién posesionado aseguró que estará personalmente en la ciudad para acompañar a las familias afectadas y evaluar la respuesta institucional, subrayando que, a su juicio, “no están solos” y que “el Estado está presente y actuando”. Esta presencia en terreno busca enviar una señal política de mando único en la atención del desastre y de respaldo a las autoridades locales.
Epicentro en Chocó y fuerte sacudida en el Eje Cafetero
De acuerdo con la información oficial, el evento sísmico tuvo su epicentro a 20 kilómetros de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, con una profundidad de 96 kilómetros. A pesar de ocurrir a esa profundidad, el movimiento telúrico se sintió con fuerza en varios departamentos del occidente colombiano, entre ellos Antioquia, Risaralda y Valle del Cauca. En la ciudad de Pereira, ubicada en la cordillera central de los Andes y uno de los principales centros urbanos del Eje Cafetero, los reportes locales dan cuenta de un temblor prolongado y de alta intensidad que sorprendió a la población en horas de actividad diaria, generando evacuaciones apresuradas y escenas de pánico en distintos barrios.
Pereira, la ciudad más golpeada: muertos y daños severos
Pereira, capital de Risaralda, aparece como una de las ciudades más afectadas por el sismo. El alcalde Mauricio Salazar confirmó hasta el momento 18 fallecidos, una cifra preliminar que podría modificarse a medida que avanzan las labores de búsqueda y se consolidan los reportes de las autoridades de socorro. En videos que circulan en redes sociales se observan edificios con daños estructurales, viviendas agrietadas, fachadas colapsadas e instituciones de salud con afectaciones visibles. La falta de un balance consolidado de heridos y damnificados evidencia que la fase de evaluación de daños apenas comienza y plantea la necesidad de una coordinación rigurosa entre el nivel local y nacional.
Aeropuerto Internacional Matecaña y un edificio colapsado
Uno de los puntos críticos es el Aeropuerto Internacional Matecaña, donde se reportó el desprendimiento de parte del techo, lo que afectó sus operaciones y generó escenas de caos entre pasajeros y personal. Imágenes difundidas muestran áreas internas con escombros y personas heridas siendo atendidas de manera improvisada, mientras los equipos de emergencia valoran la estabilidad de la estructura. Paralelamente, otro registro audiovisual captó el colapso de un edificio de tres pisos en la capital risaraldense, un hecho que ilustra la vulnerabilidad de ciertas construcciones frente a movimientos de esta magnitud y abre interrogantes técnicos sobre el cumplimiento de normas sismorresistentes en la región.
Infraestructura comprometida y desafíos inmediatos
Más allá de estos casos emblemáticos, los reportes ciudadanos y de autoridades locales señalan afectaciones en edificaciones, casas, estructuras e instituciones de salud en distintos sectores de Pereira. Se observan muros desprendidos, columnas fracturadas y daños internos que podrían comprometer el funcionamiento normal de servicios básicos. Para el Gobierno de Colombia, uno de los desafíos inmediatos será determinar qué infraestructuras pueden seguir operando con seguridad y cuáles deben ser evacuadas o clausuradas temporalmente. La presencia anunciada de Abelardo de la Espriella en la zona deberá traducirse en decisiones rápidas sobre atención a víctimas, refuerzo de equipos de rescate y definición de un plan de reconstrucción que priorice la reducción del riesgo ante futuros eventos sísmicos.