Domingo 4 Octubre 2026
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Alemania: Científicos confirman que elegimos parejas con rasgos similares a nuestras exparejas, según estudio con 332 participantes

Un análisis exhaustivo realizado entre 332 participantes en Alemania, con 159 hombres y 173 mujeres, ha demostrado que la elección de pareja sentimental no es tan aleatoria como muchos creen. Investigadores de la Universidad de Toronto, utilizando datos del German Family Panel y evaluaciones de personalidad "Cinco Grandes", han confirmado que tanto los rasgos de personalidad como las características físicas de las nuevas parejas tienden a ser notablemente similares a las de exparejas anteriores.

Estudio con 332 participantes en Alemania revela tendencia a escoger parejas similares a exparejas.
Investigadores de la Universidad de Toronto analizaron los datos de 332 personas en Alemania, revelando que las parejas sentimentales tienden a compartir tanto rasgos de personalidad como características físicas con exparejas recientes. El estudio cuestiona la percepción personal de variedad en la elección amorosa.
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Pruebas longitudinales y método estadístico: evidencia de similitud en la elección romántica

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores recopilaron autoinformes de personalidad de cada participante y de dos de sus parejas a lo largo de un periodo de nueve años. A través de un riguroso diseño longitudinal, se aplicó la reconocida evaluación de los “Cinco Grandes” rasgos de personalidad —apertura, responsabilidad, extroversión, amabilidad y neuroticismo— tanto a los participantes como a sus respectivas parejas. Mediante modelos estadísticos que compararon la personalidad de las nuevas parejas contra la media poblacional, contra la del propio participante y contra la expareja específica, se detectó una tendencia clara: la personalidad de la pareja actual suele asemejarse no solo a la del individuo sino, en muchos casos, a la de la pareja anterior.

Tendencia al emparejamiento selectivo y patrones repetidos

Estos resultados respaldan la teoría del emparejamiento selectivo, según la cual las personas tienden de manera inconsciente o recurrente a buscar individuos con características semejantes a las suyas e, incluso, a las de relaciones previas. A pesar de que los participantes creían no tener un "tipo" definido tras sus rupturas, los datos revelan que hay patrones consistentes y repetitivos en la elección amorosa. Las conclusiones, publicadas en Proceedings of the National Academy of Sciences, subrayan que tales similitudes no pueden explicarse solo por la búsqueda de atributos socialmente deseados o de perfiles parecidos a uno mismo, lo que apunta a un mecanismo más específico y persistente.

Diversidad de personalidad: matices y excepciones en el patrón

El estudio identifica matices relevantes: individuos con puntuaciones altas en extroversión o apertura a nuevas experiencias muestran una menor propensión a elegir parejas que se superpongan con perfiles anteriores. Por otro lado, quienes destacan por su amabilidad o presentan bajos niveles de neuroticismo tienden a involucrarse en relaciones con personas cuya personalidad guarda una similitud aún mayor con sus exparejas. Esto evidencia que si bien la tendencia general es a la repetición, existen diferencias vinculadas al perfil individual del participante.

La apariencia física también se repite: hallazgos en características observables

Un segundo estudio, documentado en Journal of Personality and Social Psychology, profundizó en la dimensión física del fenómeno. Analizando características como atractivo y masculinidad —evaluadas externamente—, los científicos hallaron un patrón de agrupamiento similar: quienes tuvieron varias relaciones sentimentales tendieron a escoger parejas con niveles similares de atractivo físico o masculinidad. Esta constancia fue todavía más acentuada que en otros factores medidos como el cociente intelectual, aspiraciones educativas o satisfacción sexual. Los autores coinciden en la necesidad de ampliar estas investigaciones para entender la variedad de elementos que modelan la preferencia amorosa, pero los datos actuales sintetizan una observación poderosa: las nuevas relaciones, contrariamente a la percepción popular, tienden a replicar la dinámica y el perfil de las anteriores.