Lunes 21 Septiembre 2026
.:: Internacionales ::.

Reino Unido: Charles Spencer sostiene que Carlos III estaba eufórico tras la muerte de Diana de Gales

Charles Spencer, hermano de Diana de Gales, afirmó que Carlos III sonaba “eufórico” tras la muerte de la princesa en 1997 y que le dijo “pronto la olvidaremos” al discutir si los príncipes William (15 años entonces) y Harry (12) debían caminar detrás del féretro de su madre, según una entrevista exclusiva con la BBC y extractos de sus nuevas memorias difundidos el 18 de septiembre de 2026.

Charles Spencer durante una entrevista sobre sus memorias sobre Diana de Gales.
Charles Spencer, hermano de Diana de Gales, ofreció una entrevista en la que defiende los pasajes de sus nuevas memorias donde relata conversaciones privadas con Carlos III tras la muerte de la princesa en 1997, reabriendo el debate sobre la reacción de la monarquía británica. (Foto: BBC)
Internacionales

Un testimonio que desafía la versión oficial del Palacio de Buckingham

En la conversación grabada en la finca de Althorp, en Northamptonshire, Inglaterra, Charles Spencer sostuvo que puede “decir aquí y ahora” que esas fueron “exactamente las palabras” empleadas por Carlos III. El conde subrayó que solo ha tenido dos llamadas telefónicas con el entonces príncipe de Gales en toda su vida y que, por ello, estaba “muy atento” a lo que decía. Frente a la inusual respuesta del Palacio de Buckingham, que alegó que el dolor por la pérdida de un hermano puede “nublar la razón” y “sesgar los recuerdos”, Spencer cuestionó si el monarca está “furioso” o “avergonzado” por lo narrado en el libro. El hermano de Diana insistió en que, en aquel momento, relató a familiares y amigos lo que había oído porque le pareció “algo tan atroz”, y acusó a la Casa Real de intentar restar importancia al episodio al afirmar que los recuerdos pueden variar.

Las llamadas de la madrugada y la acusación de “euforia” de Carlos III

El libro de memorias, titulado El canto del cisne. Diana, mi hermana, saldrá a la venta la próxima semana y se anticipa muy crítico con la familia real británica. En nuevos extractos ya publicados, Spencer describe cómo se enteró del accidente en París, en la región de Isla de Francia, por una llamada de su hermana Jane mientras se encontraba en su casa de Ciudad del Cabo, en la Provincia Occidental del Cabo, Sudáfrica. Entre las llamadas posteriores, recibió la de Carlos III, de quien afirma que, a diferencia de otras personas que estaban “atónitas” y apenas podían expresar sus condolencias, sonaba “eufórico, como un ganador de la lotería”. Según Spencer, la frase “la olvidaremos muy pronto” llegó después de que él se opusiera a que William y Harry participaran en el cortejo fúnebre. Relata que el entonces príncipe “se enojó muchísimo”, acusó a la familia Spencer de carecer de sentido del deber y, tras una diatriba, pronunció esas palabras que lo dejaron “simplemente atónito”, hasta el punto de responderle: “no puedo creer que acabes de decir eso” y colgar la llamada.

El recuerdo del funeral y la herida abierta en la imagen de la monarquía

Las declaraciones reavivan un capítulo especialmente delicado para la monarquía británica. La muerte de Diana de Gales en un accidente de tráfico en París el 31 de agosto de 1997, a los 36 años, desencadenó una ola de duelo y críticas hacia la realeza por su aparente frialdad y desconexión con el sentir popular. En ese clima, el discurso de Spencer en el funeral, donde se mostró desafiante con la institución, alimentó el resentimiento hacia la corona. En la procesión, los príncipes William y Harry, con 15 y 12 años, caminaron detrás del ataúd de su madre junto a su padre y su tío, una decisión que sigue siendo objeto de debate. Años después, el propio príncipe Harry declaró a la BBC que ningún niño debería verse obligado a algo así, aunque con el tiempo ha dicho sentirse conforme de haber participado. La tumba de Diana se encuentra en Althorp, propiedad de la familia Spencer, que se ha convertido en símbolo de la distancia emocional que el conde percibe entre su familia y la corona.

Silencio actual del rey y expectativas ante un libro incómodo

Tras los nuevos comentarios del conde Spencer, la oficina del rey se negó a ofrecer otra respuesta, más allá del comunicado inicial del Palacio de Buckingham sobre los recuerdos divergentes. El contraste entre el testimonio del hermano de Diana y la cautela de la institución puede tensar de nuevo la relación de la Casa Real con una figura que ha sido crítica de la gestión del duelo de sus sobrinos y del legado de la princesa. La publicación inminente de las memorias abre interrogantes sobre si reavivará el debate público en Reino Unido sobre la forma en que se manejó la tragedia de 1997 y el papel de Carlos III, ya como monarca. Más allá de la disputa de versiones, el libro se perfila como un nuevo examen histórico y emocional del impacto que tuvo la muerte de Diana de Gales en la familia real y en la confianza de la ciudadanía británica en sus instituciones.