“Ricky” fue sentenciado a 23 años por delincuencia organizada, y aceptó hablar con algunos familiares de desaparecidos, entre ellos Guadalupe Mendiola, hermana de Daniel Mendiola de 39 años, quien fue secuestrado por un comando armado de Los Zetas en Ciudad Mante, Tamaulipas.
“Yo vi cómo cocinaban a tu hermano”, fue parte del escalofriante relato que hizo el detenido a la familiar de Mendiola.
La organización criminal pedía 125 mil dólares por la liberación del hombre, pero como la familia de la víctima solo les entregó los 25,000 dólares que lograron reunir, volvieron a saber de él hasta que “Ricky” les reveló que lo habían cocinado.
“Cocinarlos significa reducirlos a cenizas para que nadie los encuentre, para que nadie pueda enterrarlos, para que nadie pueda llorarles, para que se olviden de ellos, para destruirlos por completo”, explicó.
Richy dijo que a los secuestrados cuyos parientes no logran pagar el monto que solicita los “Zetas” los queman en un barril agujereado en los lados y por abajo, en donde colocan los cuerpo destazados y les prenden fuego.
La práctica de cocinarlos fue utilizada inicialmente por Los Zetas durante la década pasada en estados como Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila; y aún existen varios grupos de la delincuencia continúan ejerciéndola.