Tras el ataque, "El Timba" huyó a Honduras, donde buscó atención médica por heridas de machete que habría recibido mientras el conductor salvadoreño intentaba defenderse del asalto. La policía hondureña logró capturarlo tras rastrear sus movimientos, junto al segundo implicado, quien fue encontrado en posesión del arma utilizada en el crimen.
Aunque las autoridades aún no han emitido un comunicado oficial, fuentes extraoficiales aseguran que ambos delincuentes son de nacionalidad hondureña. La captura de estos hombres se produjo tras una intensa cooperación entre las fuerzas de seguridad de ambos países.
El ataque al furgonero salvadoreño ha causado preocupación en la zona fronteriza, donde el transporte de carga es vital para el comercio regional. Las autoridades nicaragüenses y hondureñas continúan investigando el caso y han reafirmado su compromiso de garantizar la seguridad en las rutas que conectan ambos países.
José Antonio Ramírez, quien sobrevivió al ataque, continúa recuperándose de sus heridas, mientras su caso sigue en proceso de investigación. Las autoridades trabajan en los procedimientos legales necesarios para determinar el futuro de los detenidos y garantizar que se haga justicia.
