El nacimiento fue reportado por los médicos del Hospital de Niños Albert Sabin. Y, aunque peculiar, los expertos advierten que pueden pasar.
Según un artículo: “las colas humanas son anomalías congénitas raras y describen protuberancias alrededor de la línea media de la región lumbosacra cubierta por piel”.
El niño nació a las 35 semanas- sin complicaciones, pero al nacer los médicos descubrieron que tenía esta cola.
La madre explica que durante el embarazo no bebió alcohol ni consumió drogas ilícitas, pero mantuvo el hábito de fumar.
Los médicos explican que el paciente no presentó otras alteraciones sistémicas, por ello, decidieron extirparla mediante cirugía.
Cuando ya estuvo desconectada del cuerpo del recién nacido se comprobó que la cola era tejido deshuesado mientras que la bola estaba formada por grasa tejido conectivo embrionario.