Encuesta cerrada y giro a la mano dura
La campaña de Flávio Bolsonaro se apoya en la inseguridad como eje central, un tema que, de acuerdo con el Foro Brasileño de Seguridad Pública, pesa en la vida diaria de la población: ocho de cada diez personas en Brasil temen quedar atrapadas en un tiroteo. En esa coyuntura, el aspirante ha situado la promesa de una política de mano dura contra el crimen en el corazón de su discurso, en contraste con Luis Inácio Lula da Silva, quien lidera por un punto la intención de voto en la medición citada.
El modelo Bukele como “inspiración”
Tras una reunión en Sao Paulo con Gustavo Villatoro, ministro de Seguridad de El Salvador, quien participa en un foro sobre seguridad organizado por un gremio industrial, Flávio Bolsonaro elogió abiertamente la estrategia de Nayib Bukele. El candidato afirmó que “Bukele nos inspira porque ha logrado uno de los mayores y más eficaces rescates de soberanía y seguridad pública”, alineándose así con otros líderes de derecha en América Latina que ven en el salvadoreño un ejemplo para replicar.
Régimen de excepción y críticas internacionales
El modelo salvadoreño, sin embargo, está lejos de ser unánime. La seguridad en El Salvador se ha cimentado en un régimen de excepción de larga duración, bajo el cual, según la información disponible, han sido detenidas sin orden judicial casi 100 000 personas acusadas de pertenecer a pandillas. Diversos organismos internacionales han cuestionado la falta de garantías procesales y el riesgo de detenciones arbitrarias, mientras Nayib Bukele mantiene altos niveles de popularidad interna por la drástica reducción de la tasa de homicidios a mínimos históricos.
Promesas carcelarias y endurecimiento penal
Flávio Bolsonaro ha reiterado que Brasil tiene “poco presos” y promete la creación de medio millón de plazas carcelarias en 5 centros, lo que supondría una expansión masiva del sistema penitenciario. Entre sus principales banderas figuran el abatimiento de criminales armados por parte de las fuerzas de seguridad, la reducción de la edad penal y la castración química para violadores. El candidato tilda la legislación actual de “laxa” y la señala como responsable de un entorno de impunidad que, a su juicio, favorece a las bandas criminales.
Seguridad, derechos y la disputa por el centro político
El respaldo de Flávio Bolsonaro al modelo de Nayib Bukele evidencia la creciente influencia de las políticas de mano dura en el debate público regional. Mientras el presidente salvadoreño se convierte en referencia para varios gobiernos y aspirantes de derecha, organizaciones de derechos humanos advierten sobre el costo institucional de normalizar detenciones masivas sin orden judicial. Para Brasil, con una ciudadanía donde ocho de cada diez personas temen un tiroteo, el desenlace de esta elección será clave para definir si el país avanza hacia un paradigma más cercano al salvadoreño o si busca alternativas que combinen seguridad con mayores salvaguardas legales. El resultado de la contienda medido hoy por una diferencia de solo un punto porcentual marcará el rumbo de esa discusión en los próximos años.