Una represalia por el bloqueo al embajador designado por Washington
Según un alto funcionario de Gobierno de Estados Unidos, la cancelación de la visa a Maria Luiza Viotti responde al principio de reciprocidad, después de que el Gobierno de Brasil retrasara la aprobación formal de Daniel Pérez, embajador propuesto por la Administración de Donald Trump para Brasil y descrito como muy cercano al secretario de Estado, Marco Rubio. El funcionario, que habló bajo condición de anonimato, detalló que “la medida consistió en revocar o cancelar la visa de un diplomático de alto rango”, subrayando que no se trata de una expulsión y que la visa será restituida si Brasil concede el beneplácito a Pérez.
Visas negadas y choque por visitas oficiales
El mismo funcionario del Gobierno de Estados Unidos sostuvo que las autoridades brasileñas habían negado en marzo visados a una delegación estadounidense convocada a un foro sobre minerales críticos, así como al subsecretario para Democracia, Derechos Humanos y Trabajo (DRL) y a uno de sus adjuntos, para una visita que Washington calificó de rutinaria. De acuerdo con esta versión, esas restricciones habrían impedido a diplomáticos de la Administración de Donald Trump realizar tareas habituales y habrían motivado la respuesta contra la embajadora brasileña, alineada con una lógica de represalia diplomática.
Brasil denuncia intento de interferir en las elecciones presidenciales
El Gobierno de Brasil respondió con un comunicado en el que rechaza las acusaciones y afirma que los funcionarios de Estados Unidos querían viajar al país “para poner en duda la integridad del sistema electoral brasileño, en un intento inaceptable de interferir en el proceso político nacional”. Para Brasilia, no se trata de un incidente aislado, sino de una “escalada de hostilidad” motivada por razones ideológicas que contradicen la tradición de respeto mutuo entre ambos países. El texto oficial asegura que resulta “evidente el interés injustificado por interferir en las próximas elecciones presidenciales”, y recalca que la solicitud estadounidense sobre Daniel Pérez “aún está en análisis”, recordando que la Convención de Viena no fija plazos para responder ni autoriza a Washington a divulgar el nombre del candidato antes del beneplácito brasileño.
Electoralización de la política exterior entre Trump y Lula
La controversia se produce mientras el presidente Luiz Inácio Lula da Silva busca la reelección y se enfrenta al senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente de extrema derecha Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de cárcel por golpe de Estado, según el comunicado citado. De acuerdo con el Gobierno de Brasil, siguen vigentes sanciones de Estados Unidos contra autoridades brasileñas, incluidos varios jueces del Tribunal Supremo, basadas en lo que califica de acusaciones “infundadas” de persecución política contra Jair Bolsonaro. Brasilia recordó también que el propio Lula solicitó personalmente a Donald Trump, en mayo, el levantamiento de esas sanciones, sin lograr hasta ahora un cambio en la postura de Washington, lo que refuerza la percepción de un escenario bilateral crecientemente atravesado por la disputa electoral interna en Brasil.
Escalada con riesgos para la relación estratégica
La crisis por la visa de Maria Luiza Viotti se suma a tensiones comerciales y políticas recientes entre Washington y Brasilia, y deja en suspenso la cooperación en áreas estratégicas como minerales críticos, democracia y derechos humanos. Aunque el alto funcionario del Gobierno de Estados Unidos insistió en que la visa podría restituirse si se aprueba a Daniel Pérez como embajador, la dura respuesta del Gobierno de Brasil y sus denuncias de injerencia electoral muestran que el conflicto ya trasciende un simple desacuerdo protocolario. El desenlace de esta disputa, ligado a las elecciones brasileñas y a la permanencia de las sanciones sobre autoridades del país, marcará el tono de la relación bilateral en los próximos años y pondrá a prueba la capacidad de ambos gobiernos para reconstruir una interlocución mínima en plena campaña presidencial.