Del hotel al aeropuerto: el caso que sacude al gobierno de Rodrigo Paz
Según el relato de las autoridades bolivianas, Nadia Beller sobrevivió a un ataque armado en un hotel de Santa Cruz de la Sierra la noche del lunes, donde fue baleada por dos sicarios que se habrían hecho pasar por repartidores y que siguen prófugos. La mujer, abogada y activista política, declaró desde la clínica que está embarazada y acusó a Fernando Cerimedo de ser el autor intelectual del ataque, al sostener que él la habría citado al lugar con la promesa de entregarle información comprometedora sobre el expresidente Evo Morales. La policía detuvo a Cerimedo en la madrugada siguiente en un aeropuerto de Santa Cruz cuando, de acuerdo con la versión oficial, intentaba abordar un vuelo hacia Buenos Aires. Desde su convalecencia, Beller dijo que ya había sufrido agresiones previas de su pareja y afirmó que el ataque buscaba “deshacerse” de ella, mientras la fiscal Yolanda Aguilera explicó que la imputación formal se basa en elementos que, a juicio del Ministerio Público, permiten acreditar la probabilidad del hecho y la posible autoría intelectual.
Una defensa que habla de autoatentado y un historial judicial en Argentina
La defensa de Fernando Cerimedo rechaza por completo esa versión. Su abogada, Margarita Arce, sostiene que su cliente no ordenó ningún ataque y acusa a Nadia Beller de haber organizado un autoatentado para desestabilizar al gobierno de Rodrigo Paz. Mientras esa tesis no ha sido respaldada públicamente por pruebas concretas, el caso judicial se complica por el trasfondo del propio consultor, quien ya contaba con antecedentes penales en Argentina: en 2016 fue condenado por vender un mismo apartamento en Mar del Plata a dos personas diferentes. Ahora, además de la tentativa de feminicidio, Cerimedo es investigado por presunto enriquecimiento ilícito, lo que amplía el alcance de la causa. La presunción de inocencia se mantiene vigente, pero la combinación de sus antecedentes judiciales, la gravedad del ataque contra Beller y la imputación impulsada por la Fiscalía boliviana coloca al estratega digital en el centro de un proceso que podría derivar en un prolongado encarcelamiento preventivo si el pedido de 180 días es aceptado por la justicia.
Del laboratorio digital a las urnas: trolls, campañas negativas y líderes de derecha
Antes de su detención en Bolivia, Fernando Cerimedo había construido un perfil influyente en la derecha latinoamericana. Es fundador del portal La Derecha Diario y dirige la agencia de marketing político Numen, surgida en Argentina, desde donde articuló campañas digitales para figuras como el expresidente brasileño Jair Bolsonaro, el actual mandatario argentino Javier Milei y el propio Rodrigo Paz en Bolivia. Tras la derrota de Bolsonaro en 2022 frente a Luiz Inácio Lula da Silva, Cerimedo impulsó transmisiones y contenidos que sembraban dudas sin sustento sobre la limpieza de las urnas electrónicas brasileñas, una línea que retomó recientemente junto al exdiputado Eduardo Bolsonaro. En Argentina se jactó ante el diario *La Nación* de desplegar miles de trolls y de ejecutar “campañas negativas”, consistentes en difundir de forma agresiva información perjudicial sobre rivales. Para la investigadora del Conicet Natalia Aruguete, su figura ilustra un modelo en el que las campañas ya no se limitan a las cuentas oficiales de los candidatos, sino que utilizan redes de perfiles coordinados, memes, recortes de video y ataques para crear la sensación de una mayoría social movilizada en línea a favor de una agenda determinada.
Consecuencias políticas regionales y acusaciones sin pruebas públicas
El impacto del caso desborda las fronteras bolivianas. En La Paz, el portavoz presidencial José Luis Gálvez sostuvo que, tras la elección de 2025, Cerimedo siguió colaborando con la gestión de Rodrigo Paz sin ocupar un cargo formal, mientras el vicepresidente Edmand Lara, enfrentado al presidente, aseguró que el consultor “tuvo poder y decidió en el gobierno” y exigió explicaciones sobre su desembarco en Bolivia. Desde la clínica, Nadia Beller acusó al gobierno de ser el “principal interesado” en silenciarla y dijo tener pruebas de presuntos negocios irregulares de Paz y su familia, así como de supuestos hechos de corrupción que involucrarían a Karina Milei, hermana del presidente argentino y secretaria general de su Presidencia, aunque ninguna de esas evidencias ha sido exhibida públicamente hasta ahora. El expresidente Evo Morales calificó a Cerimedo de “agente del imperio”, mientras la presidenta de México Claudia Sheinbaum lo vinculó a “redes de la derecha internacional que busca influir en todos los países” mediante la propagación de noticias falsas junto al español Javier Negre, socio de La Derecha Diario. Pese a la magnitud del escándalo, Javier Milei ha evitado pronunciarse directamente y se ha limitado a repostear mensajes en X que ponen en duda el ataque a Beller y sugieren una operación política. La evolución del proceso contra Cerimedo y la eventual difusión o no de las pruebas prometidas por Beller definirán si este caso queda acotado a un expediente penal por violencia extrema de género o se transforma en un catalizador para revisar el rol de los operadores digitales en la política latinoamericana.