Martes 6 Octubre 2026
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"Bienvenidos al cementerio de hombres vivos"

Un grupo de ocho venezolanos deportados desde Estados Unidos expuso las condiciones extremas y violaciones a derechos humanos que enfrentaron en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), la megacárcel de máxima seguridad inaugurada por el presidente Nayib Bukele en Tecoluca, El Salvador.

En marzo, el gobierno de El Salvador distribuyó imágenes de los migrantes deportados desde Estados Unidos.
En marzo, el gobierno de El Salvador distribuyó imágenes de los migrantes deportados desde Estados Unidos.
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Deportación y llegada brutal

Los migrantes fueron deportados entre marzo y julio de 2025, muchos de ellos sin antecedentes criminales. Al llegar al Cecot, denunciaron haber sido desnudados, golpeados y humillados. “Te quitan toda la ropa… me pegaron un tablazo por debajo de las nalgas… no me dejaban ni ponerme la ropa”, relató uno de ellos.

Un lugar sin derechos ni protección

Los internos describieron la cárcel como un sitio de condiciones inhumanas: calor sofocante, hacinamiento, falta de ventilación, celdas con luces encendidas permanentemente y sin acceso a abogados, llamadas ni audiencias judiciales. Algunos incluso llegaron a escribir mensajes de auxilio con su propia sangre para pedir apoyo legal.

El peso del estigma y la represión

Al ingresar, el director del penal los recibió con una amenaza: “Bienvenidos al infierno, bienvenidos al cementerio de hombres vivos. Ustedes solo salen de aquí muertos”, señalándolos como integrantes de la banda criminal Tren de Aragua sin pruebas que lo sustentaran.

Liberación y secuelas emocionales

Tras casi cuatro meses, el 18 de julio fueron liberados y repatriados a Venezuela mediante un acuerdo entre gobiernos. “Fue una alegría inexplicable”, aseguraron. Sin embargo, el trauma persiste: “Físicamente estamos libres, pero mentalmente aún estamos en el Cecot”.