El fatídico incidente ocurrió el martes 2 de julio de 2025 en el interior de la vivienda familiar. Según el testimonio de la madre de la menor, todo sucedió en cuestión de segundos. El perro, que nunca había mostrado signos de agresividad hacia personas, se abalanzó repentinamente sobre la pequeña mientras ella se encontraba presente.
Desesperada, la madre intentó separar al animal y salvar a su hija, pero no logró evitar el desenlace fatal. En ese momento, el padre de la menor, identificado como Derrick, no se encontraba en el hogar, por lo que fue ella la única testigo del violento ataque.
Luego del suceso, la familia decidió sacrificar al pitbull, que si bien no había atacado antes a humanos, sí había mostrado actitudes hostiles hacia otros animales. La decisión fue tomada como medida preventiva, ante el riesgo que el animal pudiera representar para otros menores del entorno.
Las autoridades locales y servicios de emergencia acudieron al lugar tras recibir el reporte del ataque, pero lamentablemente la menor ya no presentaba signos vitales. La madre también recibió atención médica debido a heridas sufridas mientras intentaba frenar al perro.
