Entre los detenidos se encuentra un hombre de apellido Castellón, capturado en las últimas horas mientras avisaba a un grupo de mineros sobre la presencia de las autoridades.
Al momento de su detención, Castellón portaba cuatro radios de comunicación, los cuales utilizaba para alertar a los mineros ilegales de la llegada de la policía. El nicaragüense fue puesto a disposición de la Fiscalía de San Carlos, donde enfrentará cargos por patrocinio de actividades ilícitas.
Las autoridades costarricenses continúan con los operativos para frenar la minería ilegal en la región de Crucitas, una actividad que ha generado graves daños al medio ambiente y conflictos sociales. Este tipo de operativos busca desmantelar redes criminales que se dedican a la extracción ilegal de recursos naturales y a la explotación de personas vulnerables.
