Giuliani compara a Mamdani con los secuestradores del 11-S
La conmemoración en la Zona Cero reunirá este viernes al vicepresidente J. D. Vance, al alcalde de Nueva York Zohran Mamdani y a los expresidentes Joe Biden, Barack Obama, Bill Clinton y George W. Bush, pero no a Donald Trump. El clima previo se ha tensado por las declaraciones de Rudolph Giuliani, máximo responsable de la ciudad durante los atentados de 2001 y hoy estrecho aliado del actual presidente. En una entrevista con el canal ultraconservador Newsmax, Giuliani pidió abiertamente que Mamdani no participe en los actos y afirmó: que, habiendo perdido amigos en el 11-S y siendo cercano a muchas de las familias, le ofende que el actual regidor acuda a la ceremonia. El exalcalde llegó más lejos al comparar al mandatario demócrata, musulmán, con los secuestradores del 11 de septiembre, sosteniendo que estos “no ocultaban su hostilidad hacia Estados Unidos”, mientras que Mamdani, según él, “intenta ocultarla”. Sin aportar pruebas, acusó además al alcalde de respaldar un supuesto complot musulmán destinado a “apoderarse de ciertas partes de Estados Unidos y de Europa”.
Una petición masiva contra el alcalde y la respuesta de Mamdani
Las palabras de Rudolph Giuliani se suman a una campaña organizada en línea que ha recabado casi 100 000 firmas para reclamar que Zohran Mamdani no esté presente en la conmemoración del viernes. Los impulsores del texto aseguran que el aniversario debe basarse en “el respeto a las víctimas, el reconocimiento de la gravedad de los ataques y un rechazo claro a las ideologías que contribuyeron a tal violencia” y sostienen que la retórica del alcalde, especialmente crítico con el Gobierno de Israel y defensor de la causa palestina, es “hostil a estos valores compartidos”. Entre sus argumentos citan la presunta “reticencia a condenar de manera clara e inequívoca frases como globalizar la intifada” y su “apoyo o vínculos con personas que menosprecian las instituciones estadounidenses o sin suficiente espíritu crítico frente a ideologías extremistas”. También cuestionan el nombramiento por parte de Mamdani de Ramzi Kassem como asesor jurídico de la ciudad, recordando que el abogado representó legalmente a un miembro condenado de Al Qaeda cuyo cuñado fue uno de los terroristas que secuestraron el avión estrellado contra el Pentágono. Pese a la presión, Mamdani ha reiterado que asistirá, como lo han hecho todos los alcaldes de las últimas dos décadas y media, y subraya que ha impulsado la creación de un día anual de conmemoración del 11 de septiembre, la actualización de los planes de preparación ante emergencias y la participación en numerosos homenajes en estaciones de bomberos. “Honraré con orgullo a las familias, los supervivientes y los socorristas y reafirmaré que nunca olvidaremos aquel día”, afirmó en julio.
Trump rompe la tradición y ataca a la prensa
La otra gran fractura simbólica llegará con la decisión de Donald Trump de no acudir a la Zona Cero. Por primera vez, un presidente en activo optará por ausentarse de la ceremonia en Nueva York y se desplazará solo al Pentágono, otro de los escenarios de los atentados del 11-S. Según publicó The New York Times, el mandatario quería pronunciar un discurso en el acto de Manhattan, algo incompatible con las normas que rigen la conmemoración desde 2012 y que prohíben las intervenciones políticas para mantener su carácter no partidista. La información sugería que esa imposibilidad habría motivado el cambio de agenda. Trump reaccionó en su red social Truth Social tildando la noticia de “más noticias corruptas” y negó que hubiera pedido hablar, al asegurar: que ha estado en Nueva York muchas veces y que allí “nadie habla nunca; ¡Es una ceremonia solemne!”. Añadió que le encantaría no hablar porque, según sus propias palabras, habla “todo el tiempo”. El presidente aprovechó además para atacar personalmente a la periodista Maggie Haberman, a la que calificó de “falsa” y de “persona poco atractiva, tanto por dentro como por fuera”, y afirmó que “lleva años escribiendo falsedades” sobre él, por lo que, sostuvo, “es una acosadora y debería verse obligada a entregar todo el dinero que ha ganado con sus reportajes falsos” sobre su figura.
Una ceremonia solemne en un país fracturado
Mientras se suceden estas disputas, el guion del homenaje en Nueva York mantiene sus elementos esenciales. A partir de las 8.46, la misma hora en la que hace 25 años el vuelo 11 de American Airlines impactó contra la Torre Norte del World Trade Center, familiares y allegados leerán los nombres de las víctimas. Están previstos siete minutos de silencio, cada uno dedicado a un momento clave del 11-S: el choque de los dos aviones contra las Torres Gemelas, el derrumbe posterior de cada edificio, el ataque al Pentágono, el desplome del vuelo 93 y, por último, un homenaje a quienes han muerto desde entonces por enfermedades o lesiones relacionadas con los atentados. Desde su creación como acto unitario, la ceremonia reunió a lo largo de 25 años a dirigentes de los dos grandes partidos para dejar en suspenso sus diferencias. Este año, el contraste será más visible: en la Zona Cero coincidirán el vicepresidente J. D. Vance, Zohran Mamdani y todos los expresidentes vivos, mientras el presidente Donald Trump seguirá el recuerdo del 11-S desde el Pentágono, en un aniversario que exhibe con nitidez la profundidad de la división política y social en Estados Unidos y anticipa nuevas batallas sobre la memoria y el significado de aquella jornada.