En el momento que ocurrió el ataque, el connacional se disponía a trasladar unos 15 nicaragüenses que se dirigían a su país después de visitar a familiares y amigos.
“Todo pasó muy rápido. Fueron disparos a quemarropa, fueron más de 9 detonaciones y hubo bastante caos”, comentó un testigo.
La Policía Nacional Civil, manifestó que aún desconocen las causas del ataque pues en el autobús que manejaba el coterráneo viajaban personas comunes y corrientes, no grandes empresarios, negociantes, políticos o alguien importante, por lo que continúan las investigaciones pertinentes.
Los familiares de la víctima, habitan en el barrio Sutiaba de la ciudad de León, desde donde realizan las gestiones necesarias para repatriar el cuerpo.
El ahora occiso dejó a dos hijos en la orfandad.
