Según el reporte de la Cruz Roja el accidente ocurrió en la localidad de San Humberto de Los Chiles, provincia de Alajuela (norte), a unos pocos kilómetros de la frontera con Nicaragua, donde por condiciones que se investigan, el autobús se salió de la carretera y cayó a una pendiente de unos 8 metros de profundidad.
En el autobús viajaban 56 personas, entre hombres, mujeres y niños, incluyendo venezolanos, haitianos y un colombiano. Al parecer, el autobús recogió a los migrantes la tarde del domingo en un albergue de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) cerca de la frontera con Panamá y los llevaba al puesto fronterizo de Las Tablillas.
Las circunstancias del accidente aún se investigan; sin embargo, según los pasajeros, el conductor aparentemente se quedó dormido, lo que provocó que el transporte se saliera de la vía y cayera al precipicio.
“El chofer paró a lavarse la cara, le pregunté si se estaba quedando dormido y me dijo que no. Le dije que descansáramos y no quiso hacer caso, y mire donde nos vino a meter”, relató Reinando Edgar Oropeza Pinto, uno de los migrantes.
De acuerdo con el venezolano, se percató del accidente cuando notó que todo se volvió oscuro y se aferró al asiento como si fuera un cinturón de seguridad. Su amigo, que estaba dormido, se dislocó el hombro.
Según su narrativa, un haitiano que estaba en los asientos del frente sufrió una fuerte herida en la cabeza, mientras que a otro pasajero se le soltó un menor que llevaba en sus brazos.
“Dimos como seis vueltas, rompimos dos ventanas y en la parte delantera rompimos el parabrisas para poder salir”, relató Jerson Blanco, otro pasajero venezolano, quien explicó que el bus quedó con las puertas hacia el suelo. “Ayudamos primero a los heridos y luego a los demás”, agregó su compatriota Walter Borgues.
