El hecho se registró en Colombia, y en plena audiencia, el defensor empezó a llorar desconsoladamente al saber de la crueldad con que Óscar Eduardo Orjuela Pinzón, de 19 años, torturó, golpeó, violó y quemó vivo al menor.
Incluso el juez 53 penal a cargo del caso, también lloró y recriminó al acusado, quien cometió el crimen el 25 de enero.
¿Cómo tiene la capacidad, de, golpe a golpe, acabar con la vida de un menor?”; cuestionó el juez.
El judicial ni siquiera dejó que la fiscalía terminara de leer el informe del crimen, pues al final el menor tenía 44 golpes y fracturas.
Además de los golpes, el pequeño tenía quemaduras en su lengua, en genitales e incluso tenía mordidas, detalla el informe.
“Es el caso más duro que me ha tocado a lo largo de mi carrera. Naturalmente pues por eso no pude evitar pensar en ponerme en la humanidad de ese menor”, dijo el abogado.
El letrado no interpuso alguna reserva ante la decisión del juez de llevar a prisión a Orjuela Pinzón, por los delitos de homicidio agravado y violencia intrafamiliar agravada.