Durante una mediación con abogados, Cazzu solicitó formalmente el permiso de viaje necesario para que Inti pueda acompañarla en sus giras internacionales. Sin embargo, denunció que la respuesta fue negativa. “Hace tiempo que no me había sentido de nuevo tan mal como ese día... Ya va a pasar más de un año y ese permiso no lo tengo” expresó la artista.
La situación se agravó cuando el representante legal de Nodal apuntó que, incluso si se considera un permiso temporal—como hasta que Inti cumpla cinco años—, “mi cliente está totalmente enterado de que cuando tenga ganas ese permiso lo puede revocar”.
Cazzu relató el impacto emocional que le causaron esos comentarios: “Ese hombre me miró a los ojos… ‘tenemos el control sobre vos y tu hija’… fue uno de los peores momentos de mi vida”
Como madre trabajadora, Cazzu insistió en que necesita que Inti la acompañe en sus compromisos laborales. “Yo trabajo de lo mismo que él y necesito viajar, ¿no?”, subrayó. Sin embargo, aún sin tregua ni comprensión, la artista contó que la pequeña quedó al cuidado de su abuela durante su más reciente viaje a México.
Cazzu señaló además que, aunque cuenta con recursos para acudir a instancias judiciales, decidió no embarcarse en un juicio, al sentirse sobrepasada por la “misoginia” y el “patriarcado” que percibe en el sistema legal








