una iniciativa del Gobierno nicaragüense a través del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (MARENA), en el marco del Plan de Acción 2024-2025 para la conservación de especies en peligro de extinción.
Las playas La Flor y Río Escalante Chacocente se destacan en Nicaragua como santuarios vitales para la anidación de cinco especies de tortugas marinas, incluidas las tortugas Paslama, Carey, Verde, Caguama y Baula. Esta riqueza natural atrae cada año a cientos de turistas y científicos de distintas nacionalidades, interesados en presenciar y estudiar el fenómeno de las arribadas.
El Gobierno, mediante el MARENA, ha implementado medidas de protección y sensibilización ambiental en coordinación con la comunidad local y organizaciones de conservación. Estas acciones buscan garantizar un espacio seguro para la anidación, proteger a las tortugas de amenazas como la caza ilegal y contribuir a la restauración de las poblaciones de estas especies vulnerables.
“Es un evento que muestra el compromiso de Nicaragua con la conservación marina y la biodiversidad”, comentó un portavoz de MARENA. La campaña incluye actividades de educación ambiental, patrullajes en las playas y monitoreo científico de las tortugas, acciones que han permitido un aumento en el número de individuos que llegan a las playas nicaragüenses a anidar.
Los visitantes pueden disfrutar de la observación de este espectáculo natural bajo un estricto protocolo de respeto a la fauna, apoyando al mismo tiempo la economía local.




