Según las autoridades, la combinación de estos vientos más intensos y la baja visibilidad generará condiciones de navegación difíciles. Se prevé que las olas alcancen alturas máximas de entre 1.75 y 2.50 metros, inclusive en zonas alejadas de la costa. Estas condiciones podrían representar un riesgo para las embarcaciones y la seguridad de los navegantes.
El Distrito Naval Pacífico ha estado monitoreando de cerca el fenómeno, advirtiendo a los dueños de lanchas y a los operadores marítimos que se mantengan atentos a las actualizaciones meteorológicas y tomen las medidas de seguridad pertinentes para evitar accidentes y garantizar la protección de la vida humana y de las embarcaciones.
Las autoridades recomiendan a la comunidad marítima:
Revisar el estado de las embarcaciones antes de salir al mar.
Mantenerse informados a través de los canales oficiales y reportes del Distrito Naval.
Tomar precauciones adicionales al navegar en zonas con condiciones de visibilidad limitada y olas altas.
Esta advertencia se suma a una serie de alertas que buscan prevenir incidentes en el mar durante este periodo de condiciones meteorológicas adversas. Las autoridades instan a todos los involucrados en actividades marítimas a seguir de cerca la evolución del clima y a actuar con prudencia para evitar situaciones de riesgo.
Con estas medidas, se espera mitigar los posibles efectos negativos sobre la navegación y garantizar la seguridad en el litoral del Pacífico.




