La liberación de estas crías de tortuga es un esfuerzo clave en la conservación de estas especies marinas, muchas de las cuales se encuentran en peligro de extinción debido a la caza furtiva, la contaminación y el cambio climático. La Flor es una de las principales playas de anidación de tortugas en Nicaragua y cada año recibe miles de ejemplares, principalmente de la especie paslama (Lepidochelys olivacea).
Durante el evento, los asistentes tuvieron la oportunidad de aprender sobre la importancia de proteger a las tortugas marinas y su ecosistema. Autoridades ambientales recalcaron que este tipo de acciones buscan sensibilizar a la población sobre la necesidad de respetar las normativas de conservación y evitar la extracción ilegal de huevos, una de las principales amenazas para la supervivencia de estos reptiles.
La campaña "Juntos Conservamos Nuestras Tortugas Marinas" es una iniciativa nacional que busca fortalecer la protección de las especies que llegan a las playas nicaragüenses a desovar. En este sentido, MARENA y otras entidades continúan promoviendo actividades de educación ambiental y patrullaje para garantizar la seguridad de las tortugas y su hábitat.
El Refugio de Vida Silvestre La Flor es reconocido internacionalmente por ser uno de los sitios más importantes para la anidación masiva de tortugas paslama. Gracias a esfuerzos conjuntos entre el gobierno, organizaciones ambientales y la comunidad, se han logrado avances significativos en la conservación de estas especies.
Autoridades reiteraron el llamado a la población a sumarse a la protección de la fauna marina y a denunciar cualquier actividad que ponga en peligro la vida de las tortugas en Nicaragua.




