El furgón, que había llegado procedente de Panamá y tenía como destino El Salvador, estaba cargado con una carga aparentemente legítima. Sin embargo, durante una inspección rutinaria, los oficiales descubrieron una caleta oculta en el techo del vehículo. Dentro de esta caleta, encontraron 102 paquetes rectangulares que dieron positivo a cocaína tras la prueba de campo.
Sandoval Rodríguez, quien había firmado un contrato con Julio Solórzano hace cuatro meses para operar como conductor internacional, transportaba mercadería en nombre de su empleador. Su rutina de trabajo incluía la entrada a Nicaragua para entregar productos, como gaseosa BIG Cola, y luego continuar hacia El Salvador para la entrega de mercancías a los clientes de su jefe.
El furgón y su cabezal serán entregados al Ministerio de Salud para ser utilizados como parte de una clínica móvil, en un esfuerzo por maximizar el uso de recursos en beneficio de la comunidad. Las autoridades continúan investigando el caso para desarticular posibles redes de tráfico de drogas y prevenir futuros incidentes similares.
Esta incautación subraya el continuo desafío del tráfico de drogas en la región y la importancia de los controles fronterizos en la lucha contra este flagelo.




