El monumento, que incluye una escultura del renombrado escritor estadounidense Mark Twain sentado junto a una figura de Darío, fue el centro de este acto indignante. Testigos afirman que King se subió a la banca donde descansan las estatuas y, en un acto considerado "vergonzoso y humillante", colocó sus genitales en la boca de la figura de Darío. Posteriormente, el extranjero procedió a orinar sobre la escultura, lo que generó daños físicos al monumento y un fuerte rechazo por parte de la comunidad local.
Las autoridades municipales y culturales han expresado su repudio ante lo sucedido. La Alcaldía de San Juan del Sur emitió un comunicado en el que denunció el acto como "un grave daño a la propiedad pública y una ofensa irreparable al patrimonio cultural de Nicaragua". Rubén Darío es considerado un ícono nacional, y su legado literario es uno de los mayores orgullos del país. Cualquier acto que mancille su memoria es visto no solo como un daño material, sino también como una profunda falta de respeto a la identidad y cultura de los nicaragüenses.
El estadounidense fue detenido en el lugar por agentes de la Policía Nacional, quienes respondieron a una llamada de emergencia hecha por ciudadanos indignados que presenciaron el acto. Según declaraciones de los testigos, King se encontraba en estado de ebriedad desde horas de la tarde en la zona turística de San Juan del Sur, donde frecuentemente acuden visitantes internacionales.
Tras su arresto, las autoridades nicaragüenses han decidido proceder con su expulsión del país, argumentando que su comportamiento violento y ofensivo constituye una amenaza para el orden público y el respeto a los símbolos culturales de la nación. Según fuentes oficiales, King será deportado a Estados Unidos en los próximos días y se le impondrá una prohibición de ingreso a Nicaragua de manera indefinida.
La Dirección de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura también ha anunciado que se iniciarán trabajos de restauración en el monumento afectado para reparar los daños causados por el incidente. Estos trabajos contarán con la colaboración de expertos en conservación de esculturas y monumentos, para garantizar que la figura de Rubén Darío recupere su estado original.
El suceso ha generado una ola de indignación en las redes sociales, donde tanto nicaragüenses como extranjeros han condenado la actitud del ciudadano estadounidense y han exigido medidas severas para evitar que situaciones similares ocurran en el futuro. La comunidad literaria también ha expresado su malestar, recordando la importancia de Rubén Darío no sólo para Nicaragua, sino para el mundo hispanohablante, al ser uno de los principales exponentes del modernismo literario.
Este incidente subraya la necesidad de proteger los monumentos históricos y culturales, no solo como símbolos de una nación, sino como parte del patrimonio de la humanidad. Las autoridades han reiterado su compromiso de velar por la integridad de estos monumentos y han llamado a la población y a los visitantes extranjeros a respetar los símbolos que representan la historia y el legado de Nicaragua.




