El niño caminaba rumbo a una pulpería en la comunidad Urbaite, municipio de Altagracia, cuando un árbol de malinche se desplomó repentinamente sobre él. Sus familiares lo trasladaron de inmediato al centro de salud de Altagracia, pero los médicos no pudieron salvarle la vida: un trauma craneoencefálico severo acabó con su sonrisa infantil.
La repentina partida del menor no solo ha dejado a su madre sumida en un dolor indescriptible, sino que también ha marcado a toda una comunidad que hoy llora junto a ella.




