El rápido actuar de los pangueros que estaban cerca evitó una tragedia mayor, logrando rescatar a todos los tripulantes. Las autoridades aún no han emitido un informe oficial, pero se conoció que no hubo pérdidas humanas ni lesiones graves, aunque el susto entre los pasajeros fue significativo.
Este incidente pone de relieve los riesgos asociados al transporte fluvial en la región, especialmente cuando no se respetan las medidas de seguridad, como la capacidad máxima de las embarcaciones y el uso de chalecos salvavidas. Las autoridades locales han instado a los operadores y pasajeros a extremar las precauciones para prevenir accidentes en el río, cuyo caudal y oleaje pueden ser impredecibles en ciertas épocas del año.
Los mineros rescatados continuaron su camino hacia su destino, aunque con una advertencia clara de las posibles consecuencias de ignorar las normas de seguridad.




