El incidente ocurrió cuando la embarcación, utilizada para el transporte de carga y pasajeros, se encontraba cargada de mercadería lista para zarpar con rumbo a San Juan de Nicaragua. Sin embargo, el mal tiempo que afecta la zona provocó el hundimiento, generando significativas pérdidas económicas.
Lugareños que presenciaron el hecho informaron que, pese a los esfuerzos por salvar la embarcación, las condiciones climáticas adversas complicaron la situación. "Fue un golpe duro para don Francisco y las personas que dependían de esta carga para su comercio", expresó uno de los testigos.
Gracias al rápido actuar de dueños de otras embarcaciones que se encontraban en el muelle, se logró recuperar parcialmente algunas bolsas con mercadería que flotaban en las cercanías del lugar del hundimiento.
Las autoridades locales han emitido alertas a los transportistas fluviales, instándolos a extremar precauciones debido a las condiciones climáticas actuales en el río San Juan.
Por el momento, se está evaluando el impacto económico del accidente, mientras los afectados buscan formas de mitigar las pérdidas.




