Lunes 12 Octubre 2026
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Tres sobrinos políticos asesinan a pedradas a una ganadera para robarle 100 mil córdobas

El brutal asesinato de la pequeña ganadera Reyna Eduarda Téllez Bermúdez ha conmocionado a la comunidad de Colonia La Unión, en la comarca El Chacalín, municipio de Nueva Guinea, Caribe Sur. El crimen, ocurrido el pasado 22 de febrero, fue perpetrado por tres sobrinos políticos de la víctima, quienes la atacaron a pedradas con el objetivo de robarle 100 mil córdobas.

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Según reveló este miércoles el Ministerio Público, los acusados han sido identificados como Nelson Antonio Mondoy Sequeira, José Bismarck Ordoñez y Delvin Alexander Duarte, quienes vivían en la finca de la víctima. De acuerdo con las investigaciones, los tres planearon el crimen con antelación y aprovecharon el momento en que Reyna salió de su propiedad para atacarla.

Ataque brutal y robo del dinero

La mañana del 22 de febrero, Reyna llegó a su finca con una mochila que contenía la suma de dinero. Horas más tarde, a las 8:00 a. m., Nelson Antonio Mondoy propuso a su hermano José Bismarck Ordoñez y a su primo Delvin Alexander Duarte asesinarla para apoderarse del dinero. Los tres acordaron ejecutar el plan y esperaron pacientemente a que la mujer abandonara la propiedad.

A la 1:30 p. m., cuando la víctima salió de la finca, Nelson y Delvin la siguieron y la atacaron con piedras que recogieron del suelo, golpeándola repetidamente en la cabeza y el rostro hasta causarle la muerte. Posteriormente, arrastraron su cuerpo hasta un riachuelo cercano, donde lo dejaron semisumergido, y huyeron con la mochila del dinero. La investigación determinó que los delincuentes enterraron el botín en otra propiedad.

Autopsia y proceso judicial

El informe del Instituto de Medicina Legal confirmó que la ganadera falleció a causa de una hemorragia masiva y lesiones graves en el cráneo, producto de las pedradas. Además, se evidenció ensañamiento en el ataque, pues los golpes fueron dirigidos específicamente a su cabeza.

Hasta el momento, dos de los acusados han sido detenidos, mientras que Delvin Alexander Duarte permanece prófugo de la justicia. El juez Leonardo Gálvez, de los Juzgados de Nueva Guinea, ha programado el juicio para abril, en el que se determinará la responsabilidad penal de los imputados.

El crimen ha generado indignación en la comunidad, cuyos habitantes exigen que se haga justicia y se castigue con todo el peso de la ley a los responsables.