Según el dictamen forense, el cuerpo de la joven presentaba señales de violencia física y tenía al menos 24 horas de haber fallecido. Los primeros indicios apuntan a que Ana María fue golpeada y posteriormente asfixiada con una cobija, en lo que las autoridades investigan como un femicidio.
Los familiares señalaron como principal sospechoso a su expareja, Elvin José Fajardo, de 38 años, con quien había mantenido una relación conflictiva. A pesar de haber estado separados, Fajardo había regresado recientemente a buscarla, y fue tras ese reencuentro que ocurrió el crimen.
Según relataron los familiares a Radio La Primerísima, Fajardo habría confesado el crimen a una tía, quien dio aviso a los parientes de la víctima. Al llegar a la vivienda, encontraron el cuerpo sin vida de Ana María.
Elvin José Fajardo se encuentra prófugo, y las autoridades han iniciado su búsqueda para que enfrente la justicia.
Este hecho se suma a la preocupante lista de feminicidios que enlutan a las familias nicaragüenses, y evidencia la urgencia de seguir reforzando las acciones de protección y justicia para las mujeres en situación de violencia.




