Denis comandaba una lancha que zarpó desde la isla de San Andrés, Colombia, con destino a Nicaragua, transportando de manera ilegal a 17 migrantes originarios de Vietnam, India, Irán y Egipto. La embarcación, diseñada para solo cuatro personas, iba severamente sobrecargada, lo que provocó su volcadura en alta mar y el posterior naufragio.
El juez Nelson Teodoro Miranda Fitoria declaró a Denis culpable por los delitos de homicidio con dolo eventual, homicidio frustrado y tráfico ilegal de migrantes. La sentencia detalla una condena de 15 años por cada una de las cinco muertes, 10 años por cada uno de los once sobrevivientes como tentativa de homicidio, y 10 años con 8 meses por el delito de tráfico de personas, sumando un total de 195 años y 10 meses de prisión. Sin embargo, debido a lo establecido en la Constitución Política de Nicaragua, Denis solo cumplirá 30 años de cárcel, el máximo permitido por la ley.
Además de la pena privativa de libertad, el juez impuso una multa de 85 mil 480 córdobas, equivalente a mil días del salario mínimo del sector industrial. La sentencia subrayó la alta culpabilidad del acusado y consideró como agravantes la presencia de menores entre las víctimas y el hecho de que Denis actuó únicamente motivado por el lucro, demostrando un total desprecio por la vida humana.




