El accidente ocurrió el pasado viernes 20 de septiembre, cuando García, quien se encontraba extrayendo broza de oro en un hueco de aproximadamente 10 pies de profundidad, fue soterrado por un desprendimiento de tierra.
Fermín Jackson, compañero de trabajo del joven, fue quien lo encontró sin vida y, junto a otros mineros, lo trasladó al hospital local. Lamentablemente, García llegó sin signos vitales, confirmando su fallecimiento en el lugar.
El joven, que residía en la comunidad La Tigra en La Batea, había comenzado a laborar en la mina el 30 de agosto, poco antes de la tragedia. Su repentina muerte ha conmocionado a familiares, amigos y compañeros de trabajo, quienes lamentan la pérdida de una vida tan joven.
Las autoridades investigan las condiciones de seguridad en la mina, mientras el caso pone de relieve los riesgos que enfrentan los trabajadores en las actividades mineras artesanales de la región.




