El culto contó con la presencia de la urna que contenía las cenizas del marino Job Eliú Guillén García, quien fue encontrado flotando en aguas costarricenses. Sus restos fueron repatriados a Bluefields el jueves 1 de agosto, donde su familia y amigos pudieron darle el último adiós. Durante la ceremonia, los asistentes portaron globos blancos, símbolo de paz y esperanza, en honor a los marinos fallecidos.
Entre los sobrevivientes del naufragio se encuentran Adonis Espinoza y Axel Sandigo. Ambos fueron rescatados en la barra de Colorado, Costa Rica, tras varios días a la deriva, con quemaduras por la exposición al sol y signos de deshidratación. En un relato conmovedor, narraron cómo se aferraron a una tapa de termo para mantenerse a flote luego del hundimiento de la embarcación. Desafortunadamente, señalaron que otros compañeros también se aferraron a objetos flotantes, pero con el paso de los días y las horas, el agotamiento y el sueño llevaron a algunos a soltarse y desaparecer en el mar.
La comunidad de Bluefields y la familia marítima local han mostrado una profunda solidaridad y apoyo a las familias afectadas por esta tragedia. El culto fue un momento de reflexión y recuerdo, una oportunidad para compartir el dolor y la esperanza en medio de la tristeza. Las autoridades continúan investigando las circunstancias del naufragio, mientras la comunidad se mantiene unida para brindar consuelo a los afectados y honrar la memoria de los marinos que ya no están.




