Las víctimas fueron identificadas como Eleazar López Orozco, de 22 años, y un adolescente de 14 años, quienes quedaron sepultados bajo toneladas de tierra mientras trabajaban en el yacimiento. A pesar de los esfuerzos de los equipos de emergencia, no fue posible hallarlos con vida.
Las labores de rescate estuvieron a cargo de un equipo especializado del Cuerpo de Bomberos de Puerto Cabezas, en coordinación con brigadas de mineros artesanales de Bonanza y rescatistas de la empresa minera HEMCO. La dificultad del terreno y la inestabilidad del subsuelo representaron un gran desafío para los socorristas, quienes trabajaron sin descanso para llegar hasta la profundidad de la mina.
Este trágico incidente vuelve a poner en evidencia los riesgos que enfrentan los mineros artesanales en Nicaragua, quienes laboran en condiciones precarias y con escasas medidas de seguridad. En la región del Caribe Norte, la minería artesanal es una de las principales actividades económicas, pero la falta de regulación y equipos de protección adecuados exponen a los trabajadores a constantes peligros.




